La verdad es que es una lástima que los animales no hayan logrado desarrollar un sistema simbólico que les permita hablar y escribir. ¡Imagínate todas las cosas que tendrian para decirnos! En este bonito dibujo hacemos de cuenta de que lo han hecho y vemos a un conejito quemándose las pestañas con un libro. Todo un intelectual.